15
Dic
08

Cuando algo se mueve

Las últimas semanas de cada año son casi siempre de una actividad frenética y estresante. Lo son a nivel profesional, donde la crisis nos proporciona, a los abogados, más clientes que de costumbre…sólo que muchos pagan tarde y mal. Cuando pagan. Es decir, pese a la creencia popular, la crisis nos afecta a los letrados. Y de qué modo.

Y es también de una actividad galopante a nivel político porque además coincide con la fecha del 20 de noviembre, y los medios de comunicación como que se ponen bastante calientes con una cuestión que, para la mayoría de los nacionalsindicalistas serios y comprometidos, no supone sino una fecha más en el calendario. Precisamente la que más se presta a confusión y a deformaciones histriónicas y desorbitadas.

En el caso de las familias falangistas, este período suma un dato más al marcador de actividad. Y de estrés. Y de consumo de vitalidad: la idea de la reunificación, nunca abandonada, con nuestros hermanos falangistas. En este sentido han sido muy fructíferas las conversaciones y participaciones en actos políticos públicos junto con camaradas de otros sectores falangistas.

Buena parte de ellos, aglutinados bajo las siglas históricas, han escuchado nuestra oferta de diálogo y nuestra pretensión de trabajar juntos, unidos, en la misma trinchera. Otros, bajo etiquetas de autenticidad, parecen haber hallado la auténtica conducta falangista. Sin necesidad de adjetivos ni nomenclaturas. Con el sencillo afán de la faena diaria.

Algunos, más ortodoxos, han admitido al fin remar en el mismo sentido, en la misma dirección, aunando esfuerzos, voluntades, energías y medios, humanos y materiales. Aunque ello suponga aumentar el debate interno y los cauces orgánicos de participación para que nuestro mensaje falangista goce de la necesaria riqueza y variedad de matices que lo perfilen como el discurso más dinámico y revolucionario que pueda concebirse. Resituando si es preciso secundarios órdenes de prioridad programáticos y proyectando otros, quizá menos manidos, más desconocidos, que contribuyan a trazar con rigor las líneas identitarias del movimiento falangista.

A todos cuantos participan de este movimiento de ficha, de posturas, de anquilosamientos y de prejuicios basados en arcaicos clichés infundados y preconcebidos por el enemigo, les doy desde aquí mi más cordial enhorabuena. A quienes siguen encastillados en sus atalayas les invito a apretar las filas. Y a cuantos participáis a diario en asentar la idea de que el movimiento se demuestra andando, mis mejores parabienes y felicitaciones.

Porque no hay sensación mejor que la de comprobar lo que ocurre cuando algo se mueve…Cuando la entelequia se convierte en verdadero movimiento nacionalsindicalista.

Juntos PODEMOS.

Ricardo Saéz de Ynestrillas

Visita su blog:

http://ynestrillas.blogspot.com

Su libro:

Anuncios

0 Responses to “Cuando algo se mueve”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


diciembre 2008
L M X J V S D
« Nov   Ene »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  









A %d blogueros les gusta esto: